3 de junio de 2011

Mi vida sin ti.

Prologo

Parroquia de Santa Bárbara, Madrid
16 de agosto del 2009

El calor era asfixiante, abrasador, agobiante. Las mujeres usaban abanicos para espantarlo, los hombres se habían desprendido de sus americanas, las corbatas y tenias las mangas de las camisas remangadas a la altura de los codos. Todos los presentes en el acto, se sentían agobiados y sudorosos. Todos, menos ella. Gea solo tenia frío. Un frío que comenzaba en lo más hondo de su pecho y se expandía por los huesos. Pensaba que ese asqueroso sentimiento glacial, jamás la abandonaría. Y en el fondo, ella no quiera que lo hiciera. Ahora era solo le quedaba ese frío, esa frescura. El cura daba su discurso, pero apenas le prestaba atención. Solo decía mentiras y blasfemias. Nunca entendería porque cuando moría alguien solo se recordaba lo bueno. Al fallecer la persona, también moría su parte mala, ¿por qué ocultarla? ¿Acaso el acto limpiaba el alma del susodicho ante los ojos de su Dios?

- ...Gabriel, no solo fue un buen ciudadano. También fue un marido ejemplar y el mejor de los padres -¿Y por qué se fue y me dejo con este frío? En la mente de Gea solo había espacio para esa pregunta. ¿Por qué? ¿No le bastaba lo que tenia? ¿Ella y su madre no le eran suficiente? Maldito egoísta.- Me gustaría que Gea, su hija, se acercase para decir una palabras.

La chica se quedo en su sitio, no se sentía capaz de dar un solo paso al frente. Si lo hacía, lo más probable es que se desplomara a los pies del cura y no seria por devoción a su religión. Su madre, al ver su parálisis temporal la agarró del codo, no con mucha delicadeza y la acompaño hasta el altar.
Aproximadamente cien pares de ojos se posaron en ella. Gea se imaginaba a ella misma desde fuera. Y veía lo mismo que los demás. Una chica aferrada a una urna. A la que no habían visto llorar en esos tres días que estaba durando las ceremonias en nombre de su padre y encima, llevando un vestido rojo con escote y con los labios pintados a juego. Sabía lo que todos estaban pensando. Y fue precisamente eso, lo que la impulsó a hablar.

- Para empezar... para empezar -Coño que difícil es- quiero agradecer a todos vuestra presencia. Apenas conozco a la mitad... y sé que eso es culpa mía. Así que a la otra mitad les aprecio las molestias y... y... arggg ¿pero que coño digo? -todos exclamaron con asombro y disgusto- Somos cerca de cien personas en esta iglesia. Tan solo somos diecinueve los que lloramos de verdad por él, quienes hemos estado a su lado durante los últimos tres años en los cuales mi padre solo vivía para beber y beber -las lagrimas le abrasaban la garganta.- Sesenta de vosotros solo habéis venido por el morbo de ver el dolor que hoy se hace presente aquí. Y el resto, solo por aparentar. Así que agradecería mucho que esas ochenta personas sacaran su culo de aquí. 

En toda la sala solo se oían murmullos de vergüenza y egocentrismo. Pero nadie se movía. Pensaban que todo era solo una broma de mal gusto de una niña dolida. Gea al ver la iglesia igual de llena explotó.

- ¡QUE OS LARGUEIS! -la furia y la rabia se apoderaron de ella.- Sois todos unos hipócritas de mierda. ¿Donde estabais cuando su puto hígado se inundaba? ¿Quien le ayudo con su depresión? ¿Erais vosotros quienes le recogíais en el bar totalmente bebido y lo llevabais a casa a cuestas? ¿DONDE COÑO ESTABAIS, GILIPOLLAS? ¡LARGAOS DE UNA VEZ!

La iglesia se presentaba borrosa. Ahora sus ojos se ahogaron en un mar enorme. Uno que desbordo y resbaló por sus mejillas. Cuando alguien fallece, solo dejaba lo malo. Ese fue el último pensamiento de Gea antes de salir corriendo. Tenia que correr y correr. No quería que lo bueno le alcanzara.


"Aquí os dejo el prologo de otra historia que estoy escribiendo. Esta es más madura, más real. 
Por desgracia esta tiene demasiado dolor. Espero que os guste. Un beso gentucilla"

16 comentarios:

Cheester dijo...

Cuando me lo enseñaste antes me gusto como la tia manda a la mierda a todos de esa forma tan sincera...

A mi dentro de no mucho me espera algo similar... y estoy por hacer lo mismo... voy a odiar todos los pesames falsos...

En fin, besitos.

Isla dijo...

Gea, me gusta el nombre, me gusta la chica, me gustan las verdades, y me gusta esta historia ;) tiene buena pinta!

Nelly dijo...

Tiene buena pinta. Estaré atenta a esta historia :)

I`ve soul but I`m not a soldier dijo...

geniial! me encanta! quiero leer mas! un besiito sigue asi!

MaRiNa dijo...

Sinceramente,me gusta. Creo que si sirves para esto :)

Xikaakira dijo...

Parece una historia interesante!!!
Bss

Cookie dijo...

Un tanto laraga.. pero me gusto :D

xox♥

aLucinada dijo...

Es admirable esa sinceridad. Cuantas veces pensamos cosas similares y no contamos con la valentía necesaria para poder gritarlo como la ha hecho Gea.
Me gustó mucho.
Un fuerte abrazo.

Schmetterling! dijo...

Uhm. Creo que tambien me enganchare a la historia :D

Schmetterling! dijo...

Nadie comprende a los corazones rotos...

Muáá

Cristina dijo...

Muy buena la verdad, me ha gustado mucho... Escribes fenomenal, tienes talento... Seguiré atenta, porque la verdad que me he quedado con ganas de más...

Un besazoo tocaya =)

MarinaLaura dijo...

Sin palabras.
Gracias por pasarte por mi blog.
He leido algunas entradas y estan super chulas! Esta claro que te siiigo!
un besoo^^

Kate dijo...

He leído algunas de tus entradas antiguas y la verdad que están genial, tienes una forma de escribir que me encanta. :) Te sigo

Jorge dijo...

Doloroso y bello a la vez, lo tuve que leer un poco "de puntillas" por circunstancias personales, pero na, sigue escribiendo bichilla ^^

Cris* dijo...

Gracias a todos!! Espero que guste, la semana que viene subiré el primer capitulo jeje espero que salga como quiero. Un beso y mil gracias:D:D

Saronda♥ dijo...

¡¡¡Qué intriganteeee!!! Me remuero de ganas por leer la historiaaaa.

Attt: S@rond@-