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15 de enero de 2012

Llevaban más de cinco días sin mirarse, ni hablarse. Marc no podía dejar de darle vueltas al asunto. Por una vez se había quedado sin palabras. Nunca se había planteado tener familia. No se veía capaz de criar a una criatura. Él no sabia lo que era una figura materna y la poca que tuvo paterna, no fue de mucha ayuda. Pero desde que supo que había existido la posibilidad... ahora soñaba con ver a Gula embarazada de él y mirar con orgullo a su precioso bebe. Pero entre ellos algo había cambiado. Cada vez notaba las sabanas más frías. Y ahí la tenia, dormida a su derecha dándole la espalda. ¡Y que espalda! Marc recorrió cada una de las vertebras poco a poco y ella prácticamente ronroneo.

-¿Vas a hablarme algún día?
-Me lo estoy pensado.
-¡Mierda! No sé como hacer esto. No tengo ni idea de como decírtelo.

Ella por fin se giró. Se quedó tumbada mirándolo, con una serenidad que Marc apenas conocía en Gula.

-¿Vas a dejarme? -prácticamente lo susurró. Tenia el miedo temblandole en la garganta.
-¿Qué? ¡NO! Joder, claro que no.
-Vale, vale.
-Eres tú la que no me habla. Quien me ignora.
-Lo sé -Gula se sentó y decidió que así no podían seguir.
-Nena, esto tiene que cambiar. Sé que mi respuesta no fue la adecuada, pero tu enfado es exagerado.
-No estoy enfadada.
-¿Entonces que te ocurre?
-Yo nunca había deseado hijos. Me bastaba con mi tienda y contigo. Pero desde que...
-Desde que te enteraste de la posibilidad, no dejas de imaginarte embarazada.
-No dejo de imaginarme de tener un niño rubio como tú -Gula le besó el hombro.- Y tengo miedo, porque no sé si tu vas...
-¡QUIERO! -le salio a borbotones, no se había dado cuanta de cuanto lo deseaba.

Se quedaron apoyados y abrazados. En ese momento el silencio los arropaba. Gula sabia que estaban avanzando a pasos agigantados en su relación. Y Marc fue subiendo las manos por los muslos de ella. Quería recuperar el tiempo perdido. Le besaba el cuello, tan suavemente que Gula no pudo más que susurrar.

-Maaaaarc...
-¿Si, nena?
-Si vamos a buscar un bebe -los besos no cesaban, pequeñas descargas le subían por la espalda,- quiero que hagas una cosa.
-Tranquiiiila cielo, que yo donde pongo la bala...
-Serás tonto.
-¿Entonces?
-Quiero que busques a tu padre.
-No.
-Nene, escucha...
-No, escucha tú. Él no pinta nada en nuestras vidas.
-Yo no tengo padres y a ti solo te queda el tuyo. Quiero que mi hijo sepa lo que es tener un abuelo.

A Marc se le vino el cielo encima. Hacia tanto tiempo que no pensaba en él. Y definitivamente no iba a buscarlo. Esa historia ya estaba cerrada y seguiría cerrada para siempre.

-¿Me lo prometes?
-Te prometo pensarlo.

13 de diciembre de 2011

Nunca supe quererte menos.

Cuando Marc al fin consiguió conciliar el sueño, Gula salia disparada hacia la ducha. Era la primera noche que no se buscaban dormidos el uno al otro. Era la primera mañana que ella se levantaba antes de que el despertador sonara.

No se levantó de la cama hasta que Gula había salido vestida y arreglada del baño. Todavía no sabia como hablar del asunto con ella. Se duchó, se enfundó los vaqueros más viejos, la camiseta blanca del trabajo y se calzó las botas de seguridad. Y ahí estaba ella. En la mesa de la cocina, peleándose con las magdalenas. Apenas levantó la vista cuando él entró en la habitación. Seguía removiendo su cappuchino como si fuera la parte más difícil del día.

-Buenos días -tenia que romper el hielo como sea.
-Lo serán para ti.
-Gulaaaa.
-¡¡¿QUÉ?!!
-¡NADA! Siempre igual, joder.
-¿Siempre? Que yo recuerde es la primera vez que tengo una falta y el tonto de mi novio se muere por dentro.
-¿Y cómo se supone que tenia que reaccionar? No me lo esperaba, me acojoné. ¡LO SIENTO!
-Yo también estaba asustada. ¡me pasé tres semanas con el estomagó cerrado! y lo único que deseaba es que mi chico me tranquilizara y más después de saber el puto resultado. Porque me jodió y no te imaginas cuanto.
-Yo no puedo ser siempre el valiente de los dos. A ver cuando maduras de una vez.
-¿QUÉ COJONES ACABAS DE DECIR?
-¿HACE FALTA QUE LO REPITA?
-¡NO! ¿Y sabes porqué? ¡PUES PORQUE ME LARGO! No te soporto un segundo más.
-¡AHHH ESO, HUYE DEL PROBLEMA!

El portazo de Gula al salir, hizo rebotar todo el piso y a él por dentro, también. “Joder, si ella supiera que a mi también me dolió que no saliera positivo.” Y es que a veces, no sabemos lo que deseamos, hasta que no somos capaces de acariciarlo con la punta de los dedos.



“Bueno queda claro que ganó Nunca supe quererte menos jeje. La verdad es que a mi también me gusta mucho más. Bueno aquí os dejo un poco más de ellos. Mmm Marc cada día me sorprende más. Un besazo petardines.”

5 de diciembre de 2011

-¿Te queda mucho, meona? -dijo aporreando la puerta del lavabo.
-¡CALLATE CAZURRO!
-Eso se considera maltrato psicológico, que lo sepas.

“Mierda, mierda, mierda.” Gula no sabía si sentirse aliviada o decepcionada. Nunca se había parado a pensar en eso. Y ahora que tenia el resultado entre sus manos, no sabia que debía sentir. Se imaginó lo que seria tenerlo entre sus brazos, mamando de su pecho. Y se le iluminó la cara. Se perdió tanto en sus ensoñaciones que solo los golpes de Marc en la madera la despertaron.

-¿Es que quieres que me explote un riñón? -abrió y salio del baño con la cabeza gacha, sin pronunciar palabra. Tal vez así no reparaba en ella.- Ahh que ese es tu plan. Matarme de una de las formas más ridículas para el hombre y quedarte con mi dinero.
-Pero si no tienes.
-Shh a un hombre con la vejiga llena no le lleves la contraria -dijo corriendo de camino al váter.
-Me voy a dormir.
-¿A las 8 de la tarde?
-Sí, ¿qué tiene de malo?
-Nada para mi abuela. Pero si para ti. ¿Que tienes? ¿Fiebre? -cambio la polla de mano, mientras seguía meando y con la mano aun sucia le intentó llegar a la frente, para comprobar la temperatura.
-No seas cerdo, limpiate antes la mano.
-Cielo -dijo con su habitual mirada de niño malo- te has metido este pene cientos de veces en la boca. Escrupulosa no es la palabra más adecuada para definirte.
-Que te den -dijo de mala ostia y salio de la habitación dando un portazo.

Marc jamás se había lavado con tanta rapideza. Corrió tras ella, sabía que algo iba mal. La encontró desnuda de cintura para arriba. Le encantaba el verano, Gula dormía tan solo en bragas en esa época del año. Pero la vio ponerse un top blanco. “oh oh, ¿Y ahora que le pasaba?”

-Ehhh ¿qué haces con eso puesto? -dijo cogiéndola del brazo y girándola para ponerla en su dirección.
-Nada, que tengo frío.
-¿A 38 grados?
-¿Vas a criticarme todo hoy? ¿También vas a preguntarme porque he cagado a las 5 de la tarde en vez de a las 7?
-¿Qué pasa? -ahora se puso serio.
-Nada... -Gula se hizo pequeña ante sus ojos.
-¡Gula! Dímelo, tenemos un trato -la chica cogió aire, lo expulso. Volvió a respirar y esta vez se quedo con el aire dentro. Pero decidió no darle muchas vueltas. Lo soltaría así como viniera.
-He tenido un retraso en mi regla de 3 semanas. Y me he echo un test de embarazo -Marc se quedó frío de repente.
-¿Y...? ¿Qué...?
-¡Negativo!

Se quedaron quietos durante unos minutos. Sin decir nada, tan solo oyendo sus respectivas respiraciones. Era su primer silencio incomodo desde que empezaron juntos.

-Me voy a dormir -dijo Marc mientras se metía bajo las sabanas.

Fue de las noches más largas. Ninguno consiguió dormir. Y lo jodido es que no sabia que pensaban cada uno de esa situación. Gula por una vez, creyó que Marc no era el tío maduro y fuerte que había aparecido para darle una vida sin complicaciones. Por una noche, pensó que dormía junto a un extraño. 


PD: Esta novela tenia un titulo provisional, Sencillo como un anillo. 
Pero hoy se me ocurrio otro, Nunca suoe quererte menos. Asi que la decisión es vuestra. 
Pondré una encuesta en la columna, espero vuestros votos. Muuuuakis petardis.